Micronesia en el Cerebelo

Rock, cine, comics, ciencia ficción, cervezologia y sueños rotos.

Thursday, February 24, 2011

Beady Eye II : Veredicto


"Nos separamos, empezamos una nueva banda. Algunas personas odiarán el álbum, a algunas personas le va a gustar. Algunas personas aborrecerán los conciertos, a algunas personas les va a encantar. Fin de la puta historia."

Comprendo la cierta decepción que este disco ha significado para muchos que esperaban guitarras y ásperas andanadas liamescas.

Es éste un disco calmo, preciosista, con cierto aire a los Coral del principio, o a Ocean colour scene en forma, ambos grupos revivalistas de los 60. Hay en este disco la extraña comunión entre una cierta humildad en los planteamientos y una gran hambre de agradar, de llegar, de comunicar. También un cierto abuso de letras simples, en ocasiones intrascendentes, que agigantan los textos de Noel. Y Noel no era Dylan.

Todo esto lo podíamos intuir a través de los últimos dos discos de oasis, comparando autorías de canciones.

El disco comienza con energía, con la ya comentada Four Letter Words, una de las mejores del disco, trepidante e incisiva, con una letra afilada. En el apartado letras, es una de las excepciones de un disco simple.

Sigue el pequeño tropiezo que significa Millionaire. Un medio tiempo desenfadado, ligero, algo infantil, remitiendo a un joven Steve Marriott y sus Small Faces. Para cuando acaba la canción, un pequeño bache, queda claro sin embargo que Liam no ha tenido mejor voz desde el 94-95.

The Roller, el single, también ha sido desmenuzado ya. Un tema lennoniano hasta la médula, y una buena elección para single. Llamado a ser un clásico de la banda, todo un acierto de Gem.

Beatles and Stones, primer corte compuesto por Liam, es un rock básico a la Chuck Berry, con arreglos sesenteros que liman sus aristas. Músculo necesario para el directo, divertido, refrescante. Ya comentamos la humildad nostálgica de la letra.

Wind Up Dream, segunda contribución de Gem, comienza con aires a lo Harrison, pero las guitarras, los arreglos, y la entonación de Liam nos remiten al Be here now, y de pasada, a golpe de armónica, también a cierta época ácida de los Rolling Stones (Between the Buttons).

Bring The light, ya comentada, es un Jerry Lee Lewis+Let's spend the night together. Más músculo para el directo, lo cual en un disco como este es muy necesario. Muy de Liam.

For Anyone, tercera aportación de Liam, es otro de los puntos débiles. Y sin embargo, aquí, más que la canción, aprecio el ambiente, el sonido, la evocación. Una especie de cara b de Herman's Hermits desenterrada de algún ignoto estudio de grabación de los 60s.

Kill for a dream, de Andy, es sin duda la peor del disco. Es una imitación de Oasis, de las que firmaba cuando capitaneaba Hurricane #1, pero sin la chispa de algunos de aquellos singles. Es también suficientemente parecida a la aportación que hizo para el Don't believe the truth (Keep the dream alive). Lo podría tener todo para encandilar, unos versos que comienzan cantados con convicción, buenas melodías, buenos arreglos, pero no alcanza, se queda en una balada edulcorada, que no concreta en un buen estribillo, que se eterniza, que no emociona.

La recta final del disco mejora. Standing on the edge of noise me encanta. La comparan con Get back de los Beatles como si aquella fuera única y original. También podría ser de slade. La verdad es que el inicio me recuerda al Bolan más macarra, y la manera de cantar de Liam, venenosa, eleva esta canción a una dimensión única. Vemos que el esqueleto del disco lo arman las composiciones de Gem.

Wigwam es hermosa, crece, tal vez demasiado lentamente, hasta un crescendo a lo Hey Jude. Liam trata de huir de su simplicidad compositiva. De nuevo hay partes que me recuerdan más que a los Beatles, a aquellos Stones ácidos (para mi los mejores) de la época de She's a Rainbow. Es decir los Stones tratando de ser más beatlescos que los Fab Four.

Three Ring Circus nos deja la mejor voz de Liam en años. Unos versos vacilones para un medio tiempo rockero. Buenas guitarras de Gem que en directo deben ser deliciosas.

The Beat Goes on, un tanto naif, es otra de las de Andy. Esta vez sin embargo, la melodía es tan hermosa, la voz de Liam tan cálida, que nos llega, nos alcanza. Una balada a lo Ocean Colur Scene. La letra, demasiado simple, pero con algún buen giro.

The Morning Son es un final de disco lánguido, climático, de minutaje generoso, voz etérea. Un poco cumpliendo la función de Soldier On en el último de Oasis. Ya comenté entonces que me recordaba al estilo de Procol Harum, un tanto progresivo, pero no demasiado, emocionante, tal vez necesitado de mayor contención y concreción. Un lento crescendo final.

Pd. La cara b Two of a kind es un buen y simple rock, y tal vez junto a world outside my room debieron entrar por las dos más endebles de Andy, o por For Anyone de Liam.


Wednesday, February 23, 2011

1983-2011


Se cumple la efeméride... de la expropiación de Rumasa. Si Marx decía que la historia transcurre primero como tragedia y luego se repite como farsa, aquí hay mucho de ambos componentes en el deja vu empresarial...entonces y ahora...

No voy a añadir mucho más a lo que Paolo en su blog, y muchos otros en mil lugares, ya advertían (y era clamor, incluso la apática CNMV llegó a decir en su día que si pudiera metía mano, pero que las competencias eran las competencias).

No entraré en el fondo, solo una reflexión: ¿Qué responsabilidad tienen los periódicos en cuyas páginas se publicaron publirreportajes, los canales de TV que propagaron la promesa de duros a cuatro pesetas?

Muy seguros de su rol de flamígeros defensores de la verdad, muy críticos con el panorama de mediocridad política...Pero en los consejos de administración, en las redacciones, ¿no hay también un conformismo, una realpolitik, un mediocre acomodarse a según que pautas?

O no vieron la noticia que tenían delante, que todos intuíamos debía ser investigada, o, peor...la vieron y callaron, y dejaron que los incautos fueran estafados.

No todos los periódicos fueron subvencionados con la plata generosa del holding hoy en ruinas...pero la omertá no es sólo una regla política.

La verdadera y primaria información periodística es la corportativa. Lo demás, por desgracia, es propaganda.

Somoza II


La verdad es que buscaba este cartel convencido de que existiría, y al no encontrarlo, lo he hecho yo mismo...

Para ulteriores emisiones permanezcan en contacto... No estaba muerto, estaba de parranda (y de examenes, y de trancazo...)

Thursday, February 10, 2011

Manifestantes







Quisiera verlos reunirse
alrededor de un sol común
como un hombro amigo,
verles juntar toda su oculta fuerza
verdadera formando un muro
que crece y avanza:
un muro como una oleada,
un muro como una fronda.
Quisiera ver la sangre
levantarse dentro de cada uno;
percibirla erguida
en el atardecer de las venas,
turbia, imprevisible
como un grito contra la muerte

Si ellos levantasen una barricada detrás de sí
con los latidos del corazón,
si cada pecho estallante
fuese el afluente de la esperanza
su soledad cedería.
Pero las calles son cerradas.
los altavoces se apretujan en el aire.
Sin embargo se puede oír claramente
el árbol susurrante de la multitud
lleno de hojas y aliento.
Las ramas construyen una imagen
de un tumulto más grande
y juntan pacientemente
una primavera de rostros.

(Lasse Söderberg)

2009-2010 Iran

2010-2011 Tunez, Egipto, Yemen

¿2010-2012? Grecia, Inglaterra ¿Resto de Europa?

Tuesday, February 08, 2011

Beady Eye


Si algo tenemos los fans de los Gallagher es más moral que el Alcoyano. Voy a decirlo de antemano. Espero el disco de Liam, Andy y Gem como el acontecimiento musical del año.

El que golpea primero golpea dos veces. Pocos auguran una acogida calurosa. El single The Roller ha entrado con tibieza en las listas. La básica y primaria Bring The light ha enervado a los fans más extremosos de Oasis y a los incondicionales de Noel en general. Como primer globo sonda, Liam elegía un muy humilde homenaje al rock a lo J. Lee Lewis, con una letra abiertamente banal o mccartnófila.

Pocos han visto lo que un puñado de fans incondicionales hemos apreciado. Noel había creado un monstruo, y ese monstruo es un monstruo hermoso.

Reconozco que cuando anunciaron a Lillywhite como productor no albergaba muchas esperanzas. Lo que llevaba haciendo para U2 últimamente, en materia de sonido, me parecía impersonal y aberrante, curiosa combinación, y su carrera, salvo excepciones (Siouxsie, Morrissey) plagada de discos facilones, superficiales, intrascendentes.

Liam con buen criterio, quería aprovechar la energía de la gira, y grabar de modo inmediato a la ruptura, para volver a girar en cuanto sea posible y permanecer unidos y cohesionados como grupo, en el equivalente musical de su emancipación familiar.

Las primeras pistas son buenas. Pocos criticos del primer globo sonda se fijaron en la versión de la cara B, Sons of the stage. Mientras Noel solía elegir obviedades para versionar (en ocasiones con acierto, pero una tendencia que llegó al extremo y al ridículo con Heroes) Liam elige un oscuro tema de la época de Madchester y se lo apropia con un sonido fiero, denso y amenazante, borrando de un plumazo la mayoría de mis dudas sobre el productor. Sons of The Stage es la verdadera cara A, una relectura de las que descoyuntan el original.

Tampoco la simplona Bring The light es el bodrio que muchos comentan.

Con Four Letter Words, el segundo globo sonda, en lo que vienen a ser singles digitales no pensados para entrar en listas, sino para evitar leaks y filtraciones más dañinos y testar el ambiente, vemos parte de ese sonido (que algunos comparan con madchester, y otros con los stones de beggar banquet).

Con unos versos trepidantes y amenazantes (ese "Sleepwalk away the life" escupido más que cantado), la voz de Liam tal vez no ha sonado tan bien desde Cigarrettes and Alcohol. Sin un estribillo de empaque, las guitarras suplen sin punteados espectaculares, pero dando cuerpo, esa falta de concreción pop.

La letra de pronto dispara las alarmas. Parece un mensaje cifrado, a lo how do you sleep? de Lennon, para su hermano. Four Letter words (expresión inglesa para las palabras malsonantes) es, en cambio, una canción compuesta por Andy Bell (y probablemente con su ex pareja en mente). Pero imposible no ver en ese "Nothing lasts forever" un negativo fotográfico del "you and I gonna live forever" noeliano.

La cara b es una deliciosa Worlds outside my room, tierna, muy a lo Ray Davies de los Kinks, con un registro vocal relajado para un Liam que solía rehuir esa melancolía (y que incluso en su vena acústica de Guess God think I'm Abel, sonaba venenoso) a menos que se dejara poseer por el espíritu irónico de un Lennon (I'm outta time)

El single The Roller nos lleva a un camino de reflexión. Es una canción de Gem Archer, propuesta para entrar en el peor de los albumes de Oasis, Heathen Chemistry. El hecho de que Noel rechazara una canción más que apreciable para el album que más escaso está de talento (y en el que los mejores chispazos son del entonces inexperto como compositor Liam, o en la cara b de single de Andy, Thank you for the good times, que en condiciones normales hubiera sido un single claro) nos ayuda a comprender como el mejor amigo y aliado de Noel en el grupo ha acabado enrolado con Liam.

Pistas habían (a pesar de que Noel promocionó a Liam para que se implicara en la composición, es Gem quien aparece como coautor en Love like a bomb. Noel carecería de la paciencia, Liam tendría demasiado orgullo. Pero es la única colaboración en los créditos de una canción desde que Noel entra en el grupo. Desde la prehistoria de "Take me")

No en vano a Noel le apodaban The Chief, en la época en que tenía un maletín lleno de temas míticos, y se enrolaba en el grupo creado por su hermanito pequeño y un guitarrista limitado, carismático y pendenciero llamado Bonehead (y de cuya alquimia conjunta había salido apenas el pastiche madchesteriano de "Take me"), con aquella frase mítica de que si le dejaban escribir todas las canciones haría de ellos estrellas, y si no se pudrirían en aquel agujero manchesteriano.

El glasnost compositivo que poco a poco llevó a Oasis de una dictadura afortunada y sin aparente conflicto de poder, a una semidemocracia en aparente guerra civil, se debía sin duda a un Noel no en decadencia, sin duda, pero si en cierto relentecimiento, sin la fabulosa cornucopia de sus días de roadie (canciones como all around the world, grabada para el be here now, del 97, databan probablemente de los días grises del 89-90)

Así que no vio mal que sus nuevos compañeros (que tenían un pedigrí importante), reclutados en el 99-00, y su hermano pequeño, ayudaran con buenos temas, pero no demasido brillantes como para hacer palidecer los suyos propios.

En resumen, The Roller, un eco del Instant Karma Lennoniano, quedaba descartado (al tiempo que la falta de singles quedaba al descubierto con la promoción de la mediocre She's love, o incluso con la apreciable Songbird de su hermano, primer single no noeliano, una concesión que no tendría marcha atrás).

The Roller nos devuelve al Gem de Heavy Stereo (el grupo desde el que dio el salto a la banda de los hermanos), nos enfrenta a un grupo democrático (las cuotas son 5-4-4, y el primer single para las listas no es de Liam), y demuestra los galones. Si algo me sorprende, es eso. Archer es el lugarteniente, por delante de un Andy más experimentado (Ride) pero intuyo más pendenciero. Y Liam es Liam, con su concepción a lo sex pistols, su arrogancia, pero extrañamente más centrado y serio, como comprendiendo el peso del liderazgo, en una rebelión edípica contra su hermano/padre artístico.

El último tema filtrado, Beatles and Stones, es un rock sin pretensiones, pero extrañamente reconfortante, y si la letra es un sencillo homenaje, también tiene una calidad ciertamente entrañable, como de amigos hablando de los gupos preferidos.

Y la preview del disco promete mucho más.


Pd. Otro día hablaremos de como la ruptura de Oasis es una profecía autocumplida, expresada en aquella entrevista a dos manos que se marcaron y que tuvieron la humorada de incluir en un boxset de singles bajo el nombre de Wibbling Rivalry. O de como chocan dos concepciones de lo que es el rock.