Me temo que he vuelto a sacar las garras críticas, y me ha salido el lado macarra que me suele salir cuando alguien de quien musicalmente espero mucho, me ofrece en cambio una obra en mi opinión (subjetiva siempre) decepcionante.
A propósito del debut en solitario de Noel Gallagher, he vuelto a colaborar con Pilotos Suicidas. Mi crítica es el negativo de la de Yukio (Aka Overlord), el flamante fichaje de la web musical. Si una es una reseña crítica, pero moderada y esperanzada, semblanza de un disco de acabado dudoso, la otra es una descarnada y visceral carta de amor/odio, repleta de rabiosa prosa hiriente, tal vez tomándose demasiado en serio a si misma, al personaje, y al disco.
Pero yo solo escribo con el estómago y las entrañas...Elijan.
Tal vez sea el documental de Phil Spector que han hecho hoy en la 2, o la estupenda entrada en el blog de Alexsobre Elliott Smith, pero me decido a publicar una lista musical muy peculiar: El rock y los desordenes mentales, ya sea como tema, o bien por la figura del genio creador torturado...
Empecé mi lista por el clásico de Count Five"Psychotic Reaction", una canción que no me quito de la cabeza, y no faltan los Curtis, Wilson, Barrett, Eriksson, Johnston, etc...
Por cierto, el documental interesante, pero no espectacular: Me quedo con el trabajo de la defensa y con la inmensa megalomanía de Spector. Como ex alumno de derecho, creo que sus abogados tenían sus argumentos para una duda razonable, a pesar del caso, totalmente imposible, y del personaje.
Próximamente mi lista de canciones para superar un mal día...
Es un disco que para mi va más allá de lo que realmente representa. Objetivamente, letras costumbristas cargadas de ironía política y sapiencia callejera para un punk que nunca fue punk, sino que fue la llama de rabia proletaria que aunó ska, reagge, punk, pop y rock.
Tiene una capacidad de síntesis de lo que es la música de los clash, una humildad, una sencillez, un hacerlo todo fácil, directo, comprensible.
London calling es un grito, pero no un grito de simple furia, sino un grito por el derecho a un vida digna, un canto optimista, pero retratando la pobreza, el crimen, la frustración vital de un mundo dehumanizado (Lost in the supermarket) en el que debemos resistir (i live by the river). London Calling es un alegato moral acerca de la imposibilidad de una revolución, pero de la miseria de la Inglaterra pasiva y conservadora del momento, cuya pervivencia, cuya contradicción, cuya inercia, es la misma, el mismo sustrato, que alienta el malestar que hoy experimentamos.
No hay que rendirse, hay que sobrevivir. Y una vez conseguido, no hay que sobrevivir, hay que hacer algo con la vida de uno.
Es el disco que debió cambiar la historia de la música, pero no lo hizo. Un disco sobre crisis y convulsiones tanto sociales como personales, que no se circunscribe a su literalidad. Precisamente si algo tiene este disco es que captando el zeitgest del momento, es intemporal, y envejece mucho mejor que sus contemporáneos, que los discos ultrapolitizados pero agresivamente fríos y excesivamente arty de unos Gang of four, o que el 90 por cien de la musica de los ultimos 70 y primeros 80.
Un disco desesperanzado pero positivo acerca los tiempos de ira y pobreza, de los tiempos duros que deben cambiar a golpe de nuestros propios actos.
El hecho de gritar apasionadamente contra el conformismo, la pasividad, la resignación...¿Acaso no es un discurso, de muerte y gloria, de esperanza para los desesperados, que ahora más que nunca, sigue vigente?
Habremos perdido la inocencia frente a las utopías, pero no hemos perdido, espero, el sentido de cantar sobre la gente común, la gente decente, la gente normal, y sus problemas. No cambian muchas cosas, pequeñas hipocresías, traiciones a uno mismo, ceguera frente a lo injusto.
Este disco es para oirlo no con los oidos, sino con el alma. No hay que escucharlo, hay que vivirlo, y el que no lo viva en carne propia, no lo ha oído realmente todavía.
Y ahora, la segunda parte: En la época más triste de mi vida, aquel verano terrible, en cada uno de los trayectos de autobús por la mañana y por la tarde hacia el hospital, oyendo a Joe Strummer cantando con calidez y vitalismo mientras yo estaba muerto por dentro, este disco me sostuvo a pulso y me evitó caer. Lo oía obsesivamente, quién sabe por que motivo.
No era capaz de llorar, tampoco soy de los que gritan. Así que Joe gritaba mi rabia por mi. Gracias, Joe.
Crepusculo no va de vampiros gays. El Crepus es un trobador tecnopop. Una anomalía que algunos saludamos como auténtico acontecimiento. Salido del seno de los inclasificables Tarántula, es en solitario donde brilla de forma inusitada. Se resalta su humor y su imaginario absurdo, su economía de recursos de organillos y sonido lo-fi, se dice que ha perdido magia, amateurismo, autenticidad, ironía o candidez. No es mi opinión, porque ha ganado en otras cosas, más intangibles, más de narrador de cierta épica cotidiana en las letras.
Porque Chill out es un cambio, efectivamente, bajo una excusa de pop ligero, casi de broma, en ocasiones de barrio sésamo (diridi darada) se esconde un autor a tumba abierta que retrata fuertes sentimientos y habla de aquello que Brel prefería calificar con acierto "ternura" en lugar de amor (algo que ya apuntaba Crepusculo en su mejor canción, "Gabriela").
Chill Out juega con nosotros, consciente de sus defectos, de sus virtudes, jugando a subvertir géneros (la copla-tecno pop de "Todo es bello"), pero lo que resalta es el mensaje de "Si no te beso" o de "siento que muero". Cierta elegancia a lo Carlos Berlanga para hablar en clave pop, con distanciamiento y sorna, pero con sinceridad y con el corazón en la mano, de sentimientos, sin sentimentalismos. De pasiones. De placeres sencillos, e intentos de la más imposible misión: amar.
Y por el camino temas tan pegadizos como "Ritmo Mágico", "una paloma atraviesa el fuego", "todo lo bello es Gratis" o "siento que muero".
"no tengo nada que perder/ y nunca he estado por ganar/ y me levanto a las 10/ desde que dejé de trabajar/ ahora canto esta canción/ pero en verdad no soy yo/ te hablo desde el corazón/ para poder hacerte vibrar..."
Interrumpo el repaso al 2008 musical para hacer sangre con una crítica destructiva...
Sidonie, El incendio
Cuando uno piensa que el nivel ya había bajado hasta límites sonrojantes, estos chicos consiguen devaluarse a una velocidad parecida a la del rublo en los 90. Dicen estar hasta los huevos del sectarismo indie, que lo suyo es simplemente "crecer". Este falso dilema que contrapone comercial e indie, es una coartada muy conveniente para tapar la falta de calidad, el elevado nivel de simpleza y la poca exigencia en su concepto de lo que es o debería ser el pop comercial. Un conjunto de chimpancés lobotomizados firmarían mejores textos. Sidonie tienen ahora dinero para una producción efectista (mezcla en Abbey road incluída) que oculte la nadería de su propuesta, una suerte de easy listening para radioformulas expresamente reñido con la inteligencia, el buen gusto, y, en general, con la música como forma de arte y no como glosario de tópicos sobre besos, flores, y demás costumbrismo pseudoemocional, mala imitación de poesía sentimentaloide. Peor cuando muestran algo de ambición (el inicio de La Sombra, a lo Paint it black. Luego suena "por eso aquí/vienen vuestras sombras a vivir" "yo soy tu sombra en la pared/donde vayas tú te seguiré", entre otras lindezas que dejan a Mikel Erentxun a la altura de Rafael Alberti) Algo nos pasará me suena al "Hago chás y aparezco a tu lado", pero tomando el nombre de los Kinks en vano. Rimas como "es el día de la cita/te han traído margaritas" demuestran el auténtico desastre lírico, que sin duda se convertirá en éxito (el incendio ya es un "himno" para muchos). "Lo mejor del sol/a puñados yo te lo doy" define Por tí, que suena al Sabina de "Y nos dieron las diez", pero con un nivel de vocabulario de 8º de EGB. Sidonie hacen parecer a Gabinete Caligari, los Beatles (Al viento). A Loquillo (Viva el loco que inventó el amor) lo elevan a la altura de un Gene Vincent "que bonito es/esto del amor/que nos rompe y nos parte en dos". La diferencia con Pereza es esencialmente que sidonie aún tienen infulas de autenticidad, cuando en realidad deberían dejar todo cinismo y abrazar su genérico producto. En su entrevista con mondosonoro se llegan a comparar con los Love del Forever Changes, a propósito de "A la vera del mar". Vamos, igualitos. Hasta tal punto llega su delirio.
A uno le dan ganas de preguntar, si este nuevo proyecto de Bernard Summer suena igual (de bien) que Electronic (y que Monaco) qué cojones hacía Marr en el supergrupo. Para mi, que el último disco de New order me supo muy mal (me colaron un fake del grupo Elefant, y me moló más) esto es una delicia, un caramelo pop que augura cosas buenas en el horizonte.
Ahora, a esperar que Peter Hook se curre una respuesta mejor de lo que en su día fue Revenge.
What you doing with that stupid little girl? Stop your fooling, don't you know its gonna hurt? When she leaves you, and you gave all you could give You'll be hurting for the one you should be with
How are you gonna deal with this? How many times before you slip? You made a wager with a kiss Now you're the new name on her lips This is the real thing at your door Big wave breaking on the shore But are you gonna sink or swim? Hold on tight, don't fall in
Hey what you doing with that stupid little girl? Stop your fooling, don't you know its gonna hurt? When she leaves you, and you gave all you could give, You'll be hurting for the one you should be with
Jesus save this heart of gold Take the time to save a soul Will he bend or will he crack? Save this yearling from the pack He's not aware of anything Sure as summer follows spring Doesn't know where he's coming from Reaching perfection takes too long
yeah yeah yeah yeah yeah yeah (repeat)
Hey what you doing, you've got so much to live for The world is turning till it can't turn anymore This fire is burning, it will burn forever more So whatcha doing with that stupid little girl?
Stop your fooling, don't you know its gonna hurt? When she leaves you, and you gave all you could give, You'll be hurting for the one you should be with
Marty DiBergi: The review for "Shark Sandwich" was merely a two word review which simply read "Shit Sandwich". ---------------- David St. Hubbins: It's such a fine line between stupid, and clever. -------------- David St. Hubbins: Dozens of people spontaneously combust each year. It's just not really widely reported. ----------------- Nigel Tufnel: It's like, how much more black could this be? and the answer is none. None more black. (Lo que me gusta de este chiste que que lo hicieron ANTES del Black Album de Metallica) --------------------- Nigel Tufnel: The numbers all go to eleven. Look, right across the board, eleven, eleven, eleven and... Marty DiBergi: Oh, I see. And most amps go up to ten? Nigel Tufnel: Exactly. Marty DiBergi: Does that mean it's louder? Is it any louder? Nigel Tufnel: Well, it's one louder, isn't it? It's not ten. You see, most blokes, you know, will be playing at ten. You're on ten here, all the way up, all the way up, all the way up, you're on ten on your guitar. Where can you go from there? Where? Marty DiBergi: I don't know. Nigel Tufnel: Nowhere. Exactly. What we do is, if we need that extra push over the cliff, you know what we do? Marty DiBergi: Put it up to eleven. Nigel Tufnel: Eleven. Exactly. One louder. Marty DiBergi: Why don't you just make ten louder and make ten be the top number and make that a little louder? Nigel Tufnel: [pause] These go to eleven.
El nuevo disco se llamará Back from the dead, y me da igual si es tan decepcionante como el del 92. Es Christopher Guest y cía. Todavía me descojono con las mismas jodidas escenas una y otra vez...
"Whatever sense you want, really. It's hardcore because it's maybe more explicit. It's hardcore in hopefully avoiding the surrounding fleshy areas and getting to the centre of something. It's hardcore in the sense of being strictly for the hardcore - those that are still left standing."
It doesn't matter whether it's a film star or a rock musician or anybody, it always seems to end tragically and you can't hide from that fact. You think, 'Is that going to happen to me as well, then? Am I going to be the alcoholic in the mental asylum, or in a completely catatonic state through too many drugs, or am I going to kill somebody in a car crash, or whatever?' There are certain exceptions but generally that seems to be it.
(Jarvis Cocker)
Es en este punto, 1998, que el retrato de la sociedad, y de la fama personal que su éxito le ha propiciado, se torna más certero y descorazonador. Es en este punto que Jarvis parece decir: Ya he llegado a la cima con la que llevo soñando 20 años ¿era esto? ¿Solo un escenario más lujoso, más drogas disponibles, y poco más? Esto queda patente en surcos bastante amargos con la visión de conjunto (The day after the revolution)
Tras la dosis de brit pop puro de Different Class, ningún fan de Pulp estaba preparado para lo que se avecinaba. Un disco denso, abiertamente anticlimático, de ritmo lento, y contenido si no más pesimista, si mucho más reflexivo y autoconsciente.
A medio camino entre Bowie, Roxy Music, pero también con referencias menos evidentes (Ian McCulloch, Waterboys).
El cover art, una suerte de escenario de los 70s de películas porno de bajo coste, con glamour a lo Las Vegas, introducía una idea de decadencia que impregna cada surco.
Acompañado de uno de los mejores videoclips de la historia en el que una historia de novela negra hard boiled acaba siendo mutada en un melodrama de Sirk, al ritmo lascivo y malicioso de Jarvis recitando una letra cruel y perfecta, con una densa orquestina elaborando una épica de hilo musical de motel de carretera nunca repetida, el impacto no podía ser poco, viniendo de melodías pop sencillas a lo Kinks, y letras mordaces pero divertidas.
Pero... ¿veníamos exclusivamente de ahí? Ya habían ensayado climas densos como Feeling called love o I spy.
Después de alcanzar el éxito con un albúm de pop perfecto como Different class, Jarvis Cocker y los suyos decidieron no seguir la senda marcada de estribillos gloriosos y pop festivo (Disco 2000, Common People) y si un camino mucho más introspectivo que ya estaba presente en su disco más exitoso(en canciones como Feeling Called love o I Spy).
La portada, el diseño, los videos, y sobre todo las letras nos llevan a un mundo Hollywoodiense de películas eróticas, playmates asesinadas, padres que pegan a sus hijos, ancianos olvidados con ganas de vivir la vida y sobre todo un sinfín de historias humanas...
El comienzo del Lp, con The Fear, una canción que comienza con poco caudal sonoro pero que se desborda como un río, marca el tono cargado de sentimiento, oscuridad, pecado y redención del disco. Turbulenta como una tonada de Nick Cave.
Dishes, una sencilla balada, resta dramatismo por el momento. "No soy Jesucristo pero tengo las mismas iniciales"...Jarvis señala a su interlocutora que no puede hacer milagros, pero puede ayudarla en las pequeñas cosas cotidianas.
Party Hard es una canción pop rock que toma como modelo la época glam de Bowie. En una fiesta sin fin el protagonista acaba preguntandose sin parar: "Cuando la fiesta acabe ¿Vendrás a casa conmigo?". Glamour, maquillaje, guitarras, energía sucia, casi sexual.
"Ayuda a los ancianos, una vez fueron como tú, bebiendo, fumando y esnifando pegamento". Así comienza uno de los puntos álgidos del disco, una canción perversa sobre la soledad de nuestros mayores, Help The aged, con una melodía que empieza apenas susurrada y crece y crece de modo exponencial. "Es hora de que te agencies un amante mayor, te enseñará cosas, aunque parezca un poco anquilosado..."
This is hardcore es puro melodrama. Es una película de Douglas Sirk. Es L.A. Confidential. Es una película porno dirigida por Cocker, con una orquestación misteriosa y malsana, pop oscuro de colegialas perversas y directores porno, es la noche en que "me pareció verte en algún húmedo sueño adolescente". Simplemente perfecta, densa como una tormenta, susurrada de forma sucia, cantada de forma magistral, con violines de hilo musical de un motel de carretera.
"Sin ti mi vida se ha convertido en una peli para televisión: Mal diálogo, malas actuaciones, sin interés. Demasiado larga, sin historia, sin sexo". Tv Movie: Una pequeña balada cantada de forma teatral, con una letra patética al estilo Brel, con el protagonista suplicando: "Por favor di que vas a quedarte, di que vas a quedarte". Magnífica, abrumadora sensación de abandono.
A little Soul. Una canción pop, para una historia de malos tratos. Un padre pregunta a su hijo por qué trata mal a su mujer, y le dice " no es la forma en que deberías hacerlo, puedo enseñarte a hacerlo bien, solía practicar cada noche con mi mujer. Ahora se ha ido". "Todo el mundo me dice que te pareces a mi, pero por favor, no te conviertas en mi" "Parezco un gran hombre pero tengo un alma pequeña". Una carta de advertencia, una disculpa, un lamento. Por cierto, ese año Jarvis había visto por primera vez en su vida a su padre ausente. No puede ser coincidencia.
I’m a Man parece una reflexión acerca de los roles que asuminos, de las personas que se supone que somos. Cantada de forma juguetona, Jarvis no deja de decir que "es un hombre" ya que "aprendió a beber, a fumar, a contar chistes verdes". Pero no parece muy convencido de que eso baste. Una canción arrebatadora que trata sobre la máscara que nos ponemos al crecer cuando en realidad seguimos siendo chicos asustados "malgastando el tiempo".
Seductive Barry es la clásica canción de Pulp con un soporte abrumadoramente agobiante, oscuro, sinuoso, un bajo taladrante, y una voz susurrada, recitada, más que cantada...Esos Jadeos de Jarvis sobre el deseo, que suenan desesperados y húmedos, entre volutas de humo, locales de striptease, y toda una atmósfera sordida..."Si esto es un sueño voy a dormir el resto de mi vida...". Para mi gusto demasiado atmósferica, etérea, pesada y algo pretenciosa, el peor corte del Lp.
Sylvia es probablemente mi canción preferida del disco. Jarvis se adentra en la psicología femenina como un observador que quiere brindarle la mano a una chica que no lo está pasando bien ("No puedo ayudarte pero sé que las cosas mejorarán"), pero que en realidad desea algo más de ella que ayudarla ("A él no le importan tus problemas, solo quiere enseñarte a sus amigos. Lo sé porque soy igual que él"). La canción comienza como una delicada balada, pero se embala hacia un tono más épico.
Glory Days es un intento de autoplagio de su éxito "Common People", tan evidente que en directo solían empalmarlas. Un pelín más grandilocuente, trata de días de gloria que en realidad no son tales ("Los días que malgastamos en el café de la estación").
The day after the revolution es una canción wagneriana en su concepción monumental, que comienza poco a poco y se convierte en un crescendo continuo de sonido en un estilo muy particular de reinterpretar "A day in the life". "La revolución empieza y acaba en tí mismo", es la máxima que marca la canción que despide el album a lo grande, en un torbellino sonoro que confirma la madurez de Pulp y los situa en un nivel de dominio de climas, letras, atmóferas, melodías que dificilmente iban a poder igualar nunca.
En algunas ediciones aparece una "cara b" gloriosa, Like a Friend, Que empieza suave y acaba gritada más que cantada, de forma espectacular...Se incluyó en la B.S.O. de "Grandes esperanzas" y no desmerece en nada al resto. Más amrgura del eterno amigo que quiere ser algo más. una mirada más a un mundo decepcionante y descorazonador. Una nueva oda a la desesperanza.
You are hardcore, you make me hard. you name the drama and Ill play the part. It seems I saw you in some teenage wet dream. I like your get up if you know what I mean. I want it bad. I want it now. Oh cant you see Im ready now. Ive seen all the pictures, Ive studied them forever. I wanna make a movie so lets star in it Together. Dont make a move til I say, action. Oh, here comes the hardcore life. Put your money where your mouth is tonight. Leave your make-up on & Ill leave on the light. Come over here babe & talk in the mic. oh yeah I hear you now. Its gonna be one hell of a night. You cant be a spectator. oh no. You got to take these dreams & make them whole. Oh this is hardcore - There is no way back for you. Oh this is hardcore - This is me on top of you & I cant believe that it took me this long. that it took me this long.
This is the eye of the storm. Its what men in stained raincoats pay for but in here it is pure. Yeah. this is the end of the line. Ive seen the storyline played out so many times before. Oh that goes in there. Then that goes in there. Then that goes in there. Then that goes in there. & then its over. oh, what a hell of a show But what I want to know: What exactly do you do for an encore? cos this is hardcore
Antes de volver a Jarvis (esta noche) y a la lista de discos 2008, un adelanto de bilis sobre 2009:
Esta es una fantasía alimentada por la particular crisis de la edad madura que ha invadido al grupo. Se trata de retener el último instante que los Manic identifican como claro, sencillo, sin ambigüedades, de retener en definitiva, la época de juventud en la que "todo era más sencillo".
Pero simular la furia que se sentía genuinamente es harto imposible. simular la juventud, simular la inocencia, simular en definitiva la autenticidad, es, en palabras de Oscar Wilde ("La naturalidad es la pose más difícil de mantener") una misión condenada al fracaso.
No es un disco de contenidos rabiosamente lúcidos, como Generation Terrorist (Another invented Disease para escrita ayer mismo acerca de los días del N1h1 de hoy. Entonces hablaban sobre el banco Barclays, hoy apenas unos esbozos genéricos sobre la vanidad apuntados en el diario de abordo de alguien que ya no está, que ya no es. La realidad les proporcionaba la excusa para recuperar aquella mirada, a partir del hoy. Pero no lo han comprendido).
Los Manic se muestran anclados en el propio homenaje, recurriendo a los fantasmas del amigo ausente para tratar de alumbrar un discurso extinto que supla el vacío intelectual del grupo hoy.
Pero los textos del finado son un anacronismo, un banco de pruebas, una serie de apuntes al azar sacados de contexto, descartados en su día, expuestos a las arenas del tiempo que los cubren y los entierran en su propia mitificación. No hay corrección posible, se incrustan en los sonidos abrasados de una producción forzada, forzosa, ineludible, desértica, y ruda.
Confunden potencia con volumen, confunden la proclama con el grito, confunden las personas que fueron (y que en todo caso ya no son) con las que creyeron ser. El nuevo disco me parece triste y ridículo, como una señora de 50 años tratando de aferrarse a su juventud a base de inyecciones de Botox.
No suena auténtico, no suena inspirado, no suena veraz, y sobre todo, suena forzado. Si hubieran vuelto de verdad a Generation Terrorist, habría mucho de observación y de diatriba, de rabia contenida, del terrorismo del rock.
Incluso si hubieran vuelto a Holy bible, como me parece que era más su intención, habría más de esa hipérbole, de ese exagerado retrato impresionista, cargado en las tintas y lleno de sediciosa intención tendenciosa, de denuncia y de estallido, de revolución y exageración, de puñetazo en la mesa y de emperador desnudo señalado con el dedo. Más Faster, más torbellino de pasión, y menos ruido sin objeto.
Porque señores, este disco menopáusico y ombliguista, falto de frescura, y claramente situado fuera del tiempo, va en contra del grupo de fueron, tomando precisamente aquello que parecía distinguirlos (guitarrazos, textos de Ritchey, tono incendiario) para hacer con ello la parodia bufa de si mismos.
P.D.- Hay dos o tres temas que no están mal, más allá de su descontextualización y anacronismo evidente (Jackie Collins Existential Question Time, Journal for Plague Lovers, All is Vanity) pero que suenan mal, en ocasiones francamente paródicas (la letra de Virginia State Epileptic Colony por poner un ejemplo), a reciclaje pasado por el filtro rasposo del Pro Tools de turno. Vamos, que daban para más. Y las canciones acústicas aún peor. No me hagan hablar de ellas. La magia se ha perdido.
Si tuviera que recomendar una sola referencia discográfica firmada por Jarvis Cocker, sería un EP. Para el que esto suscribe, el mejor EP que ha oído jamás. Es cierto que los dos grandes grupos de caras b de los 90 son Oasis y Suede, pero mientras otros eran verdaderamente rácanos, Jarvis, sin la prodigalidad inconsciente de Noel, tampoco andaba corto de inspiración oculta (Ansaphone, PTA., Like a Friend).
Este EP se muestra invulnerable, colosal, consistente, porque se trata de un disco casi conceptual. Dos de las canciones tratan la historia de dos hermanas y un mismo narrador vouyeur. Esta continuidad se desarrolla de forma especialmente inspirada, contandonos una historia en dos partes, con elipsis temporal de por medio.
Babies es un tema viejo de Pulp de la época de sus singles (recogidos en Pulpintro) de principios de los 90 y repescada para el album His 'n' Hers.
El narrador se cuela en la casa de su amiga para espiar desde el armario a su hermana mayor. Me encanta sobre todo la clase de excusa barata que utiliza (I only went with her 'cos she looks like you.) que me remite directamente al personaje de Les Bonbons de Brel (que primero se humilla para lograr su cita, hasta hacernos compadecerle de forma patética, y luego se muestra un miserable sin orgullo, al arrastrarse con las mismas frases a la chica que había dejado por los suelos apelando a la envidia de la primera dama para ganársela)
La genialidad de una letra sucia y sexuada, sarcástica y de ritmo cinematográfico, se multiplica por el efecto de "Your sister's clothes" en el que la hermana pequeña obtiene su venganza, en el que el paso del tiempo ha sido inmisericorde para el pequeño adolescente vouyeur (Check out if you're still alive/talking dirt won't change your life), en que todo es más triste y sórdido, en que la memoria y el sexo frustrado, y los años pasados imponen un tempo más cruel.
La crueldad es santo y seña, no me interpreten mal, de la irónica mirada de Jarvis. Jarvis ama a sus personajes pero muestra sus miserias sin tapujos. Domina las distintas voces de los distintos tipos de antihéroes nada románticos y si muy mugrientos que maneja.
Seconds recoge el testigo de la decepción de una vida que es una rutina, lejos de cómo soñabamos. "Una vida normal", una vida de conformismo y sueños pisoteados (but sometimes second best/is the best that you can get)
De forma extraña His 'n' Hers es un tema lo suficientemente bueno para dar nombre al album, en el que no aparece! Hay que excavar en este EP para encontrarlo. Por alguna razón Jarvis lo dejó fuera, sospecho que por semejanza a otros temas imposibles de sustituir (¿Lipgloss?).
Es un tema sobre la ansiedad masculina, el miedo que un hombre siente por una mujer, más que un miedo al compromiso, teme a la misma dependencia intrínseca que genera su atracción irresistible por ella. Mirarla lo desarma, se siente indefenso, expuesto.
El Sisters EP se me antoja la grabación de Pulp fundamental que explica el salto de calidad como narrador de Jarvis. Es un territorio unitario, una ventana al país que su mente recrea, con papel pintado lleno de humedades, obsesiones sexuales, armarios roperos, e inseguridades varias. Un disco breve pero intenso, desconocido pero fundamental, que adelanta todo el espíritu de lo que será Different Class.
La semana de Jarvis probablemente se prorrogue a la quincena de Jarvis, porque el ritmo de publicación planificado (un post al día) es sinceramente inalcanzable, y porque el finde me desvanezco en la lejanía.
"I just really wanted to do something where you could release something and people wouldn't know exactly who it was, and hopefully they would react to the record in a more kind of genuine way."
"And also, because I've attained a certain kind of celebrity status in the U.K., as soon as you do something people are kind of like, I know that person. I know what they're about. They have some idea about you. So with my new band, I just wanted people to have no idea about it, for it to stand a chance. If anybody liked it, they'd just like it for what it was. And if they found out who it was they'd be horrified or burn it or throw it in the bin. That was the concept, but that all got blown out of the water when we played a concert."
Ahora quiero llamar la atención hacia un síndrome conocido: El síndrome "Julian Cope". El síndrome Cope toma el nombre del líder de Teardrop Explodes, pero intuyo que es muy anterior: Habla del momento en que el líder de una banda entierra a ésta en una fosa profunda, y se lanza al mundo.
El síndrome Cope es cuando esa persona, básicamente, se vuelve un poco "excéntrica". Hay variedades, desde el el que se entierra a si mismo (ni siquiera a su grupo) en una secta destructiva o un religión fanática (Cat Stevens), el que se vuelve majareta poco a poco hasta caer en la heterodoxia más absoluta, como el propio Cope (con discos más y más erráticos, ruidistas, y aventuras psudofilosóficas relacionadas con los druidas), el que se va a Paris y se mata bebiendo (Morrison), el que pasa una fiebre de experimentación y rupturismo (¿Qué demonios era "unfinished music" de Lennon?) en fin toda una variedad de conductas erráticas, dentro y fuera de los surcos, que pueden durar poco o durar toda una vida (Jacko).
Claro que siempre es mejor que sufrir el síndrome "Phil Collins".
Creo que Jarvis era muy consciente de este síndrome, y tuvo la inteligencia de inventar un alter ego que lo sufriera por él, y así aparecer inmunizado. Siendo Darren Spooner, dió rienda suelta a sus ansias de cometer travesuras, de divertirse, de no acarrear con el peso de una marca, de un nombre, de una leyenda. Era Halloween, y Jarvis se ponía su máscara para hacer una de las cosas que mejor se le dan: convertirse en un provocador nato, y en un animal escénico.
Era el tiempo de dar rienda suelta a la imaginación. El primer paso, unirse a sangre joven proveniente de la escena indietrónica de Sheffield, el líder de los Fat Truckers, Jason Buckle, quién a su vez asumió su propio alter ego, Wayne Marsden, que conoció a Spooner, según ellos afirman, plantando flores como parte del trabajo comunitario impuesto en su condena por robo.
El universo de Relaxed Muscle, el grupo resultante, era un oscuro carnaval de violencia y sexo, en el que las reglas estaban abolidas, y las expectativas y clichés de lo que "se espera" de Jarvis, también. Los directos del grupo son descritos en unos términos sorprendentes que se acercan más a un tour de Marilyn Manson que a la imagen que tenemos de Jarvis, o a la música que facturó con los propios Muscle, una perversión electronizada de su vertiente glam.
Era el patio de recreo necesario para purgar los excesos, que acumulados y reprimidos, necesitaban una vía de escape. El divertimento perfecto antes de emprender una carrera más seria. Un divertimento que tiene sus raíces en la juventud de Jarvis, en los mil y un proyectos y alternativas que por un momento de duda barajó antes de decidir persistir en Pulp. Y en el gusto por escandalizar (recordemos el affaire michael Jackson, en el que Jarvis fue su propio personaje) compartido por Russell Senior en los 80.
Jarvis transfirió su histrionismo, sus ganas de epatar, de convertir su nueva libertad en una juerga, en una broma, una broma en la que reíse de si mismo y de sus nuevos ímpetus, a ese nuevo ser, Spooner, que como el retrato de Dorian Gray asumió todos los excesos en su rostro de calavera, dejando a Jarvis desahogado, y listo para nuevas aventuras.
Aventuras que no se resintieron de ese paréntesis, porque Jarvis es un creador prolífico, como lo demuestran sus colaboraciones (Lush, The All I seeing I, Air, Barry Adamson, Nancy Sinatra, Marianne Faithfull, The Weird sisters, The Gossip, Charlotte Gainsbourg, tributos a Rolf Harris, Gainsbourg y Leonard Cohen...)
El la actualidad, Darren Spooner parece haber sido jubilado, y parte del gamberrismo del alter ego, reasumido por Jarvis, como demuestra su último disco. Y lo mejor es que el riesgo del síndrome Julian Cope ha sido conjurado.
Durante toda una semana Micronesia se consagra a Jarvis. Gentleman, agudo cronista social, irónico e icónico pop star. Y me gustaría empezar esta efeméride con un salto al pasado, aunque no al principio de todo, por aquello de no llevar un orden cronológico. Un disco histórico, poco conocido, poco apreciado... Freaks.
Algunos discos merecen mucho más de lo que obtienen. La travesía del desierto de los 80 de Jarvis Cocker es un caso único de desorientación y mala suerte. Fíjense en el salto brutal hacia adelante que representa "freaks" respecto al amable "it".
A pesar de la evidente inspiración truculenta en Tod Browning, en Jack The Ripper, en todos los desolados asociales de la literatura gótica, el aire romántico no se difumina, sino que se oculta tras los velos de la negrura y el pesimismo.
Freaks es un disco oscuro, malévolo, inteligente y descorazonador. Desde la inercia casi crooner de sus principios (deudores de Bowie y Scott Walker) de inspiración naive (en ese debut, como unos Prefab Sprout adolescentes, unos Orange Juice belleandsebastianos, unos Aztec Camera perversos), Jarvis, bajo la batuta de Russell Senior y su buen amigo Simon Hinkler (Artery, The Mission), que no produce en esta ocasión, firma un relato en su segundo Lp acerca de "diez historias sobre poder, claustrofobia, sofocación, y manos cogidas".
Se adentra en un clima denso postpunk, y adelanta esa mezcla de romanticismo de cantante melódico sombrío, y oscuras elegías de trazo nevioso y acelerado, una combinación que se avanza años a la evolución de Nick Cave (entonces en los brutales y primitivistas Birthdayparty) con las malas semillas.
Este pasaje desolador transmite frustración, dolor, paranoia, desconcierto, desilusión. Es un Lp agrio, crudo, pesimista. En una época de su vida en que nada parece avanzar, en que todo parece estancado, y sus sueños languidecen, no en vano Fire Records le da una semana en los cochambosos estudios para grabar un disco sin presupuesto.
Sus experiencias negativas en la industria, y sobre todo en la vida, y por otro lado la intención de Senior de hacer de Pulp un grupo más arty, a lo Cabaret Voltaire, y coquetear con la retórica poética joydivisiana (de nuevo por decisión consciente de un Senior que en esos días mandaba mucho en el grupo), dibujan un panorama en el que la naciente ironía de Jarvis recrea un tapiz tremendista y granguiñolesco.
"Los freaks de los que estamos hablando somos gente normal que se ha hecho un poco horrible." Toda una proclama de intenciones.
El disco se abre con los aires circenses de Fairground, con sus carcajadas de cuento de miedo para niños. Un pregón siniestro: El circo de los freaks de Jarvis ha llegado a la ciudad.
I want you pone calma y cierta desesperación: como ne me quitte pas de Brel, es una canción sobre la humillación de ponerse de rodillas, más que sobre el amor (you can't leave, you can't leave it to die here in pain).
Se oyen pasos: Being Followed Home vuelve al clima truculento, sucio (The street stinks of piss and dead fish) y paranoico, como una pesadilla de King Crimson musicada por Joy division. Rechazo y demencia, en una retahila descriptiva made in Jarvis.
Master of the universe tiene ritmo y fuerza y me recuerda a los primeros (y oscuros) tiempos de New Order, antes de la influencia del italo disco. La letra me parece una parodia de las canciones sadomasoquistas y abiertamente ambiguas de unos Depeche mode primerizos, o incluso, de nuevo, a los chicos de Curtis cuando juegan al despiste con referencias estrambóticas a juegos de poder. "The master masturbates alone, in a corner of your home" no se puede interpretar de otro modo que en clave de coña.
Life Must Be So Wonderful es una bella balada crooner, y, como podría hacer un Neil Hannon, apunta a la esperanza como fuente de dolor, al desamor, al desvalimiento. La vida podria ser maravillosa pero no lo es.
There's no emotion es una canción en el mismo registro, menos pulida, que atiende al enamoramiento y al abandono como un ciclo cruel. There's no love, No love left in your body; Standing empty forever, And colder every day.
Anorexic Beauty es un exaltado punk oscuro, casi a lo The Fall, en el que nos muestra otro freak, basado en un caso real de un juguete roto, una famosa joven a la que la presión mediática aplastó y que se hundió en la anorexia. La canción tiene empaque pero los textos de Jarvis aún tienen el trazo demasiado grueso para los retratos concretos.
Después de la explosión rabiosa, volvemos a un clima denso a lo The Cure, a una historia de nunca acabar, The Never-Ending Story, una historia de psicopatías, torturas y malos tratos, que la situa en la tradición de Jack el Destripador.
Don't you Know relaja el ambiente, pero no introduce halo de luz alguno. Siempre hay quién ama más de lo que le corresponde el objeto de sus desvelos: And if you've still got the chance, I know you know you'll stay.
Por fin, They Suffocate At Night. Un mantra pesadillesco, un mal sueño que apenas recordamos al despertar. La sensación de pérdida, de desilusión, de mísera estrechez de espiritu, no alcanzan a cristalizarse en la pluma de un Jarvis que aún está aprendiendo, y que se ve obligado a hacerlo sobre la marcha, y con los más negros augurios sobre el grupo, en medio de una crisis existencial, y con un carácter todavía inmaduro. Como curiosidad, al grupo no le queda más remedio que pillar cámara y grabarse su propio videoclip. Así estaban las cosas.
Una obra más compacta y redonda de lo que parece, un disco sin apenas producción en un género que requería de todos los trucos de producción que unos the cure si tenían posibles ($) de utilizar. Un manifiesto pesimista, que desprende tal vez demasiado negatividad, algo de afectación, y unas atmosferas tenebristas y espartanas a un tiempo (que remedio), una anomalía en los 80, y en la carrera de Jarvis Cocker. Un libro negro y deprimente sobre los sueños de un chico delgado que quiso ser Scott Walker y ensayó el papel de Ian Curtis.
Hasta que descubrió que quién quería ser en realidad era él mismo. Hasta que la vida empezó a sonreírle. Hasta que vio como no todos los freaks de circo eran oscuros, deprimentes, infelices. No sin antes hacer un break, estudiar cine, empaparse del ambiente rave de los okupas londinenses, recargar pilas, caerse por una ventana, y amagar con unos singles ácidos de baile. Pero eso es otro episodio.
Resulta curioso como su música dejó de ser asfixiante, oscura, para ganar en tristeza e intensidad, una especie de calma tensa y triste. Adrian no pudo más, no pudo escapar de si mismo, como decía en su canción. Una noche simplemente caminó sin rumbo, abatido, tratando de traducir todos sus pesares en notas musicales lánguidas y desesperadas, en frases sobre bordes de precicicios, hasta que sus pasos le llevaron hacia la única luz que había en el túnel.
I'm sick and I'm tired of reasoning just want to break out shake off this skin
Uno de los mejores grupos de pop de los primeros 90 vuelve. Tras el decepcionante a medias cartel del FIB (¿aniversario? ¿algo aparte de killers, Oasis, los Psychedelic Furs, Elbow, KOL y Paul Weller? El resto es relleno) sorprende que nadie haya dicho ni mu sobre este tipo de talento y sus chicos, ni les traigan en directo, ni se les mente. Preparan nuevo material, y este verano sería el momento ideal para saldar una deuda. El tipo demacrado de las gafas de sol ya era gato viejo cuando lo del brit pop. Demasiado discreto para acaparar portadas, acabó colgando la guitarra abrumado por quedar en segundo plano, otro derrotado en esa indefinida generación de pioneros que hacían pop cuando estaba de moda el shoegazer y madchester, y que luego no tuvieron el factor novedad para enamorar al nuevo público, así que se rindió y se dedicó a producir. Sus manos sabias sobrevuelan algunos acordes de The Coral. Sacó un disco de folk, y luego, el silencio. Esperemos que vuelva para quedarse, porque algunos sabemos que más allá de la demanda a Erentxun, aquí hay un pedazo de grupo.
Devuélveme el impulso sin mesura, la dicha dolorosa en lo profundo, la fuerza de odio y el poder de amor, ¡Devuélveme otra vez mi juventud. (Fausto, Goethe)
Esta decada ha visto la publicacion del que es para un servidor el mejor disco de la historia del pop español. Un disco doble que funciona, con lo poco partidario que soy de ellos (implican casi siempre exceso). En este disco la narrativa de Vegas se muestra mas compleja y madura. Podriamos tirar del topico de que recrea un universo propio, pero mas bien es una mirada propia sobre la miseria del mundo, en el que personajes desesperados, malditos o simplemente hastiados deambulan. Parece que la soledad, el crimen, la dependencia, las historias como de truculento cuentacuentos, no dejan rendijas de esperanza. Pero eso es reducir el discurso, como dice en la apertura de noches articas: "nuestros pulmones se anegan en un sueño que envenena y que sana". Así pues este disco es un exorcismo, una plegaria, una triste cronica, pero no un mero lamento derrotista. Se trata como en solo viento ("Y me adentré en una ardiente oscuridad. Y al avanzar, había tanta gente que no pude ver nada más.") de explorar las zonas oscuras en las que vivimos, la sordidez de una existencia sin sentido, inaprehensible. También es un disco que comprende las derrotas que empiezan por uno mismo. En la sed mortal es una gran plegaria pidiendo perdon por existir, El salitre establece ese derrotarse a uno mismo: "¿Cómo puedo quererte bien si yo soy mi propio enemigo?" Al final, en una musica que fluye con los textos, en una mirada inteligente y lúcida que se desarrolla a lo largo de todo el disco, Vegas explora el nihilismo del hedonismo (Gang Bang), las noches de alcohol y sexo solo para acallar las voces de nuestra cabeza... Stanislavsky podria resumir esa busqueda humana que es el disco (Busco el dolor en mí y no a mí en el dolor y empiezo preguntándome cómo, cuándo, dónde y por qué) Vegas habla de ansias que no pueden saciarse, de necesidades y apetitos imposibles de colmar, de La sed (Y bebí. Pensaba yo que así iba a calmar la sed). Entre referencias dylanianas, ecos de Waits, de los byrds de gram parsons, de van zandt, se desgrana el profundo dolor de estar vivo (En etcetera: "rezo para salir de este pellejo, y rezo para huir muy lejos de aquí, muy lejos de mí") La truculencia de maldicion parece la historia de un pecado original narrado por Kerouac en lugar de por Milton, y recuerda al Nick Cave mas biblico. Se trata de un gran clasico que situó el liston increiblemente alto. La enorme forma de Vegas en ese momento se muestra en lo que queda fuera: Los Eps Miedo al zumbido de los mosquitos y Canciones desde palacio completan un panorama desolador y magnifico.
El éxito es como un terrible desastre Peor que tu casa ardiendo, los ruidos del derribo Cuando las vigas caen cada vez más deprisa Mientras tú sigues allí, testigo desesperado de tu condenación. La fama como un borracho consume la casa del alma Revelando que sólo has trabajado para eso- ¡Ah!, si yo no hubiese sufrido su traidor beso Y hubiese permanecido en la oscuridad para siempre, hundido y fracasado. (Malcolm Lowry) Evidentemente Lowry es irónico. Bajo el volcán no lo convirtió en una estrella, sino más bien en una promesa (truncada). Pero los hay también que siempre se quedan a las afueras del triunfo. Nombres que se estrellan contra muros de indiferencia... Adrian Borland se dió una y otra vez contra el muro. Con sus The Sound, sin ellos, con pseudónimo (J. Pimiento), sin él, con formaciones paralelas, en solitario... Visionario del post-punk, escritor descarnado de letras luminosas y terribles, Borland me viene a la memoria últimamente. El enorme gesto de su padre pidiendo footage por internet para poder editar un dvd en condiciones con actuaciones, me llega. La historia del hombre que todos cuentan estaba animado (aparentemente) y optimista (a pesar de ver como siempre quedaba fuera de plano) que un dia de pronto se lanza a las vías (No tan de pronto por lo que se ve, insidiosamente torturado por sus fantasmas años atrás, en la estela no solo musical de Ian Curtis). Uno se estremece con ese I Can't Escape Myself que entona lúgubre.
Solo con recordarlo, con pinchar un poco del fabuloso From The Lion's Mouth o de Jeopardy, uno siente que convoca a su espiritu y le da aliento. Borland, si lo prefieren, es este año mi espiritu de las navidades pasadas (lo cual no deja de significar que yo soy Scrooge).
Y por favor, Papá Noel, si, cosa improbable, escuchas mis plegarias, haz que encuentre algún modo de obtener sus discos con White Rose Transmission.
So many feelings end up in here left so alone I'm with oh, an atmoshere I'm sick and I'm tired of reasoning just want to break out shake off this skin
I can't escape myself
All my problems lume larger than life I canswallow another slice Seems like my shadow marks every strike can't learn to live with what's trapped inside
I can't escape myself
So many feelings end up in here left so alone I'm with oh, an atmoshere I'm sick and I'm tired of reasoning just want to break out shake off this skin
La pelicula de Temple sobre Strummer podría interpretarse como el ascenso y caída de The Clash. Pero el cineasta busca algo diferente. Era amigo personal de Strummer. Eso no implica un punto de vista más cercano, existe una distancia. Lo que implica es que se trata de una película sobre la mortalidad, sobre vivir la vida hasta sus últimas consecuencias, sobre una estrella del rock, su ascenso, su sentimiento de culpa por predicar un mensaje cuyo significado cambia al mismo tiempo que el transmisor ya no es un joven muerto de hambre cabreado, y acerca de sobrevivir a The Clash. Aparecen muchos Strummer, la pose, el Strummer obsesionado por la fama, el traidor a si mismo, el desorientado tras el cierre de los Clash, y finalmente el hombre que aprende a vivir consigo mismo. La pelicula es un último abrazo del cineasta que todavía no se cree que su amigo se haya ido en un segundo, como si nada, al músico. Alrededor de las hogueras, se habla de quién era ese hombre y lo que significaba para cada cual. Algunos testimonios son dudosos (Bono, Cusack) en cuanto a su oportunidad, otros no dudan en hablar del Strummer que no era un angel ni un Che musical, del Strummer que los decepcionó. Pero al final, el balance es luminoso, palabras de la boca del mismo Joe, recuerdos, letras musicales, conjuras de grupo, aprendices de Malcolm McLaren, suburbios blancos, Londres llamando... Londres ardiendo, el mundo en llamas. La vida como un chispazo que dura solo un segundo, un segundo de grito punk, furioso y lúcido. El futuro no esta escrito.
Are you taking over or are you taking orders? Are you going backwards Or are you going forwards?
Musicalmente esta siendo un año generoso, sin grandes lucimientos pero variado y rico. Pero si tuviera que elegir un solo disco este año, sería American demo, por lo que significa. Casi ni me atrevo a hacer la pregunta...¿Son The Indelicates los nuevos Pulp? Sería injusto precipitarnos y cargarles el muerto así de pronto. El mejor debut desde la irrupción de Libertines y BRMC. Han comenzado con un disco que es prácticamente un nuevo clásico. Pero...¿Quiénes son Simon Indelicate [Simon Clayton] y Julia Indelicate [Julia Clark-Lowes]? ¿Qué los hace tan especiales? Simon es un poeta underground que hizo un musical sobre Job. Julia es una de las fotógrafas más prometedoras de Inglaterra ( o eso dicen ellos en su web. Por lo que he visto podría hasta ser cierto). Él es un misógino, cínico, descreído y altamente sutil letrista, un solvente frontman con un sentido del humor peculiar. Muy peculiar. Ella pone el contrapunto de sensatez. Y juntos firman una obra, este american demo, tremendamente impactante en el que letras y música se funden en un todo perfecto.
Maravillosos herederos del pop total de Luke Haines (the Auteurs, Black Box Recorder) comparten con este el gusto por las melodías exquisitas y por las letras incisivas, irónicas, tiernas, politizadas desde un cinismo romántico, y aderezadas de inteligencia. Pegadizos, deliciosos, descreídos, singulares, abordan la vida y el pop desde una sesibilidad única. "If Jeff Bucley have lived" es especialmente enternecedora y hermosa...
If Jeff Buckley had lived There'd have been weeks of sickness Acid vomit in his throat And awful press pictures. He'd have turned down half the needy Who asked him to give And plenty would have cursed him If Jeff Buckley had lived
En "New Art for the pelope" sale la visión antirromántica del sexo y el amor...casi propia de la rima de un jarvis cocker...
"But for the cum in your hair, The cocaine on your teeth You'd be just like the girls That I kissed on the heath Your mother left and you're all alone And the world is at your feet You smell like ash, mildew and hash Can barely even speak And it's so sad that you're so sad and you're so bad for me"
Si a eso le sumamos caras b como "waiting to Pete Doherty to die", cuya letra no tiene desperdicio:
All the things we understand and All the things we try: Waiting for Pete Doherty to die...
Someone come and tap this pain! I haven't cried since Kurt Cobain. Take my money all away I never earned a penny anyway Give me drugs and give me sex and Blood diseases! Broken legs! Give me peace and give me news Cry me to sleep with the blues.
O la letra de The British left in wartime, suculenta, desmedida, certera (No importa nada, no importa la bomba atómica, la izquierda buscando la autocomplacencia de tener razón aunque signifique que el mundo se caiga a pedazos). Otros trallazos como la arenga casi punk de FUN IS FOR THE FEEBLE MINDED se quedan también fuera.
Con melodías como la de "America", "Heroin" o "Julia we don't live in the 60s" estamos ante el debut del año. Con el humor referencial, irónico, cotidiano de Waiting for Pete doherty to die ya nos tenían ganados!
Dios mío el enfermo vive! Le han pasado dos camiones por encima (Reveal, Around The Sun) que lo dejaron hecho unos zorros y con las constantes vitales indetectables: Entubación, respiración asistida. Pedí al médico que lo desconectara, que no lo hiciera agonizar. Lloré la muerte de ese bonito sueño, maldecí aquellos atropellos. REM en coma, no daba señales. Creí que los conciertos eran movimientos reflejos, rutinas del organismo vivo que se resiste a morir. Pero: ¡Ha parpadeado! Sonríe, no lo hemos perdido. Podemos recuperar la fé. Puede que no vuelva a caminar sin muletas, pero vuelve al reino de los vivos.
Mutando desde 1981. Rock, Pop, cine, comics, literatura, filosofía, conspiranoias, cyberpunk, y tecnomisticismo. Explorador de sensaciones, romántico y cínico, especialista en venenos rápidos, pluma mercenaria, sindicalista, anarco-socialista, utopista