Micronesia en el Cerebelo

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Sunday, October 26, 2008

Burn After Reading: Elogio de la estulticia.


Decía Alex en su blog postantártico que la nueva película de los Coen podía ser menor, pero en ningún caso era comedia ligera.
Estoy de acuerdo. Pero llegados a este punto habría que negarle de todas todas su condición de menor. ¿Por qué menor?
Tal vez porque su anterior proyecto adaptaba una aclamada novela, tenía buenas interpretaciones, y se llevó un buen puñado de oscars...
Tal vez porque ahora, una comedia, precisamente ese género, parece frívola, parece poca cosa, no parece Gran Cine, Gran Cultura.
Digánle a Orson Welles que los óscars miden el éxito, o a Billy Wilder que la comedia es necesariamente, cosa menor.
La realidad es que No Country for Old Men, ese oscuro y desencantado thriller, tiene una tara: Ocurre a cámara lenta. Es una película técnicamente perfecta que no tiene ritmo. Hasta tal punto que aplaudí cuando, por fin, salieron los títulos de crédito.
En cambio Burn after reading tiene un ritmo endiablado, es divertida, inteligente, enlaza la compleja trama de un modo elegante, y expresa un crítica de la sociedad a todo punto despiadada.
Personajes superficiales, estúpidos, algunos de ellos cobardes, se enfrentan unos con otros en un mundo de sexo y apariencia, de gimnasios y espías tristes y alcoholicos, en el cual, y esto es clave, se utilizan unos a otros, y estoy hablando del terreno de las relaciones más que de la trama.
El sexo se convierte de alguna forma en una manera de refugio en el otro, pero utilizando al otro como medio, no como fin, como objeto que utilizar para descargar las tensiones y contradicciones de la vida: Atajar la soledad de estar solo, o la soledad más terrible de estar acompañado por una pareja en que no se cree ya.
Burn after reading hace una hipérbole con nuestros vicios y nuestras miserias intelectuales que hubiera gustado a un Spengler.
Alex se preguntaba por qué los personajes, simples, pero menos envilecidos, tenían los destinos más crueles de la trama. Para mi es parte del encanto de la película, es un modelo opuesto a Capra. Triunfa el consumismo y la inseguridad, la ambición de una antiheroina vulgar, llena de auto odio, de pequeñas miserias, de mente estrecha y singular tenacidad, frente a los buenos sentimientos de los más desdichados personajes, o el cinismo amargado e inteligente del espia triste.
Y recordando otra pelicula de los Coen que fue menor, que fue un fracaso, y que significó una vuelta a miramax tras tratar de vivir fuera de la endogamica productora de los Wellstein, me pregunto, me sigo preguntando, cuáles películas son necesariamente menores...El Gran Salto fue un fracaso. Era una comedia. ¿Era menor?

OTRAS PELICULAS "MENORES" DE LOS COEN: El Gran Salto, Crueldad intolerable, Arizona baby, Barton Fink, Ladykillers.

2 comments:

Anonymous said...

Para mí que "Barton Fink", "El Gran Salto" o "Arizona Baby", no son menores. De hecho, he leído por ahí a quien considera a "El Hombre que nunca estuvo allí" como una película menor, cuando es fundamental en la filmografía de los Coen.

Su última película me parece excelente. Y tal se pueda considerar menor porque ellos mismos parecen rodarda con esa intención. Es la vergüenza que surge al rodar la película siguiente a un gran hit (ya sea a nivel de premios o taquilla). Es como pedir perdón por tener éxito.

La película me parece sublime en sus detalles. Se burlan, como bien dices, de la sociedad del éxito tan arraigada. Que un espia con la transcripción de las comunicaciones en los balcanes acabe alcoholizado es todo un síntoma de que algo no funciona. Su trabajo le hastía y su matrimonio falso le devora. Los Coen utilizan al sexo como nexo de unión entre cada historia. La infidelidad no como una necesidad sino como una válvula de escape. Todo el mundo es infiel porque necesita serlo. Y el único enamorado (Richard Jenkins) es despreciado constantemente. El amor es prescindible, el sexo no. La lógica de los Coen es la lógica del mundo.

Anonymous said...

"No Country", con toda su brillantez inapelable, era la película menor.

"Burn After Reading" es una obra quintaesencial en el canon de los Coen, cuyo satélite localiza (literalmente) una pequeña historia perversa y devastadora, una aparente parodia del cine de espías que, en realidad, es un diagnóstico de nuestro presente. La superficialidad, la ambición, la idiotez, el sexo, la mezquindad, la soledad, la modernidad, la tristeza: todos los elementos rectortes de los tiempos que corren aparecen y son diseccionados en esta obra maestra.