Micronesia En el Cerebelo

Rock, cine, comics, ciencia ficción, cervezologia y pastillas de colores...No serás más feliz pero a quien coñ... le importa...

Thursday, November 05, 2009

Alakrana


Piratería es lo que hace la gente que va con armas en el mar: capturar barcos, robar cargueros y convertir en rehenes, y a veces asesinar, a tripulación y pasajeros. Piratear no es lo que hace la gente que comparte música en la red.

– Dan Gillmor,
en “11 cosas que haría si dirigiera un medio de comunicación (Vía Microsiervos)


Por una vez, soy partidario de un happy end. Ojalá.

Labels:

Igualito


Jorge Javier Vázquez: ''No hago telebasura, sino neorrealismo televisivo''

Labels:

Ayer y hoy



Labels:

Wednesday, November 04, 2009

Línea de Crédito


Bud ya lo había visto antes. El Peacock Bank llevaba el mismo negocio que todos los demás: si te aceptaban, te metían la tarjeta de crédito directamente en el cuerpo, en aquel lugar y en ese momento, allí mismo. Esos tipos la implantaban en el hueso ilíaco de la pelvis, algunos optaban por el mastoides en el cráneo; cualquier lugar donde hubiese un hueso cerca de la superficie.

Había que colocarla en un hueso porque la tarjeta tenía que hablar por radio, lo que significaba que necesitaba una antena de longitud suficiente para recibir las ondas de radio. A partir de ese momento podías ir por ahí comprando cosas sólo con pedirlas; el Peacock Bank, el mercader del que comprabas y la tarjeta en la pelvis gestionaban todos los detalles.

Los bancos variaban en su filosofía de intereses, pagos mínimos mensuales y otros detalles. Nada de eso le importaba a Bud. Lo que le importaba era qué le harían si se retrasaba, y, por tanto, después de dejar pasar un intervalo decente pretendiendo escuchar cuidadosamente toda aquella mierda sobre tipos de interés, preguntó, de pasada, como si fuese algo que se le acababa de ocurrir, por la política de cobro.

El banquero miraba por la ventana como si no se hubiese dado cuenta.

La banda sonora cambió a jazz y se vio una escena de una plantilla multicultural de damas y caballeros, que para nada tenían el aspecto de abusadores crónicos de crédito, sentados alrededor de mesas de ensamblaje fabricando a mano piezas de joyería étnica. Se lo pasaban bien, bebiendo té e intercambiando alegres bromas. Bebiendo demasiado té, a los sospechosos ojos de Bud, tan opacos a tantas cosas pero tan certeros con las tácticas de la manipulación mediática. La verdad es que daban demasiada importancia al té.
Notó con aprobación que vestían ropas normales, no uniformes, y que se permitía que los hombres y las mujeres se mezclasen.

—El Peacock Bank mantiene una red global de talleres limpios, seguros y cómodos, para que en caso de que alguna circunstancia imprevista caiga sobre usted, o si inadvertidamente sobrestima sus posibilidades, pueda confiar en ser acomodado cerca de casa mientras usted y el banco resuelven cualquier dificultad. Los internos en los talleres del Peacock Bank disfrutan de camas privadas y en ocasiones habitaciones privadas.
Por supuesto, sus hijos pueden permanecer con usted durante la duración de su visita. Las condiciones de trabajo son de las mejores en la industria, y el gran valor de nuestra operación de joyas tradicionales significa que, sin importar la
medida de sus dificultades, la situación se resolverá felizmente en casi nada.

—¿Cuál es, uf, la estrategia para asegurarse de que la gente se, ya sabe, se presenta cuando se supone que debe presentarse? —dijo Bud. En ese momento el banquero perdió interés en el proceso, se enderezó, caminó alrededor de la mesa y se sentó mirando por la ventana hacia Pudong y Shanghai.

—Ese detalle no está en el folleto —dijo—, y es que la mayoría de nuestros clientes no comparten su diligente interés por ese aspecto en particular del acuerdo.
Expulsó aire por la nariz, como un hombre deseoso de no oler algo, y se mesó la perilla una vez.

—Nuestro régimen consiste en tres fases. Tenemos nombres agradables para ellas, por supuesto, pero puede pensar en ellas, respectivamente, como: uno, un aviso amable; dos, muy por encima de su umbral de dolor; tres, espectacularmente fatal.

Bud consideró demostrarle a aquel parsi el significado de fatal allí mismo, pero al tratarse de un banco, el tipo probablemente tendría una seguridad muy buena. Además, era una política bastante normal, y en realidad Bud le agradecía al tipo que se lo hubiese dicho directamente.

—Bien, volveré —dijo—. ¿Le importa si me quedo con el folleto?

El parsi se despidió de él y del folleto. Bud volvió a la calle en busca de efectivo en mejores condiciones.

(La era del diamante, Neal Stephenson)

Labels:

Tuesday, November 03, 2009

Iñigo


-¿Qué es lo que más deseas en este mundo, por encima de todo?

-Pues matar al hombre de los seis dedos, por supuesto.

Y con esto Piccoli se puso a gritar:

-¡No, no, no! Escucha. mira lo que te digo-su voz se hizo suave, seductora- El hombre de los seis dedos tiene la espada en la mano...la empuja...escucha lo que digo, Montoya, observa la espada. ha empujado la espada hacia tu padre, ahora la espada penetra en el corazón de tu padre; el corazón de Domingo está destrozado y tu tienes diez años y estás allí indefenso, ¿recuerdas ese momento? Te lo ordeno, ¡recuerda ese momento!

Íñigo no pudo reprimir las lágrimas repentinas.
-Ahora le ves caer. Mira...¡Míralo, cómo se muere Domingo...!

Íñigo empezó a sollozar sin control.
-Dime lo que sientes.

Íñigo apenas era capaz de pronunciar la palabra.
-Dolor...

-Sí, correcto, por supuesto, dolor, un dolor que mata. Eso es lo que has de desear sobre todas las cosas, acabar con tu dolor.

-...sí...

-¿Este dolor te acompaña cada momento, cada día?

-...sí...

-Si piensas en poner fin a tu dolor, matarás al hombre de seis dedos; pero si piensas solo en venganza, él te matará a ti, porque ya te ha quitado lo que más querías en este mundo, y él lo sabrá, y cuando luchéis te dirá cosas, te vituperará, te hablará de tu patético padre y se reirá de tu amor por un fracasado como Domingo, y tú gritarás de rabia y tu sed de venganza tomará el control, y entonces atacarás a ciegas, y él te cortará a trocitos.

Íñigo lo vio todo, y era cierto.

(William Goldman, El bebé de Buttercup, La Princesa Prometida)

Labels:

Monday, November 02, 2009

Doctor Parnassus, o de la posibilidad de narrar historias


Vaya por delante que estamos ante una obra nítidamente gilliamesca, tanto en su magia, como en su aparente fragmentación (que tan denunciada fue a propósito del Barón de Munchausen). Una obra mágica y compleja, que guarda no pocos paralelismos con Timebandits, por cuanto que ambas son aventuras maravillosas derivadas de un juego entre criaturas míticas en la que los humanos se ven complicados.

No es baladí que el film se inicie con unos humildes y cochambrosos feriantes tratando de captar la atención ante el encallecido público del irónico y ajetreado siglo XXI. Como en El Rey Pescador, o los Hermanos Grimm, o gran parte de su obra, Gilliam se coloca a si mismo como defensor de la causa perdida de los cuentos que tienen capacidad de maravillar, pero que nadie parece escuchar.

El diablo es un Tom Waits guasón, que interrumpe la narración de Parnassus y sus monjes, retirados del mundo contando una historia que es el motor mismo de la realidad: Si se interrumpe, todo cesa, una suerte de "Nada" a lo Michael Ende amenaza. Nada ocurre con el silencio, y el burlón y mundano Waits se sonríe... Pero alguien en algún lugar cuenta una historia.

Ese es el quid de esta película, el alma mismo de todo cuanto acontece a esa especie de judío errante cuyo imaginario tiene poderes imponentes, pero cuya principio es no inmiscuirse en la capacidad de acción-elección de los hombres.

A ese respecto, Waits no es el Mal absoluto, sino que representa al mundo frente a la imaginación, a la acción frente a la ensoñación, al desafío y al juego frente a la inercia de la contemplación de Parnassus. Es el que pone en marcha las historias para que transcurran e inspiren nuevos mitos y narraciones. Así, Waits se muestra juguetón, como un tahur, que obliga a Parnassus a probarse, tal vez a arriesgarse a la penalidad, el dolor, a la pérdida. A la vida, en definitiva.

En medio, la disputa por el alma de la hija de Parnassus/Fausto, que habrá de afrontar sus propias elecciones. Y de fondo, el auténtico mal encarnado en los hombres, y su volubilidad moral, incapaces de mantener el mismo rostro en todo momento...

Labels:

Sunday, November 01, 2009

2008: Acercándonos a la recta final


126-Sparkandia- Postcards
Pop sencillo, sin muchas pretensiones, con buen gusto, algo comercial. En ocasiones formulario. Pero de pronto, explota en pequeñas gemas de entusiasmo contagioso. Ese es el adjetivo, para un debut prometedor. Contagioso. Cuando aciertan, se te van los pies solos, al compás de Kiss of death, que suena clásico, o del plácido morning light, resultón, pero en modo alguno digno de ser single (aunque más que la inicial too much to do). Animaladas como Animals refuerzan las postales de zoológico que suenan a domingo brillante, y a ratos, radiante.


127-Fall out Boy- Folie à deux
Anatema! Emo a la vista. Pero no se sulfuren, que todos aquellos chicos maquillados están tratando de quitarse el maquillaje a base de pop rock americano de toda la vida. Si el Pretty Odd de Panic at the Disco se fija en Beatles, Beach Boys y sobre todo, Pretty Things y Small Faces, Fall Out Boy deciden incoroporar ecos a Cheap Trick o The Romantics, via Weezer, via producción moderna y (tal vez) demasiado "de diseño". El maquillaje se corre, y como unos Kiss "unmasked" se nos muestra la sonrisa bajo la mueca. She's my Winona es casi su "My sharona". "20 dollars nose bleed", "27", o "Coffee's for losers" son tan buenas que no parecen suyas.


128-Stevie Klasson- Dont Shoot the Messenger
Diamond dogs han tenido un año sembrado, con disco propio, disco del vocalista, Sulo, y ahora del Guitarra, en mi lista los tres de lo mejorcito del año. Con estos suecos ya se sabe: Rock rollingstoniano de tanta calidad que a uno casi le da vegüenza cuando oye a los verdaderos chicos de Jagger. Going Mental es uno de mis himnos particulares del año.



129-Caesars- strawberry weed
El camino del exceso conduce a la sabiduría y no hay mayor exceso musical que un disco doble. Si hubieran trillado y podado, estos chicos habrían hecho algo grande. Puro garage y power pop de varios quilates...


130-The Little Ones- Morning Tide.
Pop psicodélico, ensoñador, mágico, chamánico. ¿Dónde estamos cuando escuchamos música? se pregunta Sloterdijk. No lo sé, pero con Little ones, es sin duda un hermoso país.


131- Cheap time- Cheap time
MC5 siguen en activo. Solo que ahora se llaman Cheap Time y tienen mejor producción. O eso cabria pensar oyendo esta cafrada bestial de puro rock power-rock garage duro de la muerte- solo para tipos duros.
El disco macarra del año.

Labels:

Thursday, October 29, 2009

Shoot


Un paso más allá de este nivel cero de la violencia puede encontrarse en Taxi Driver, de Paul Schrader y Martin Scorsese, en el estallido final de Travis Bickle (Robert de Niro) contra los chulos que controlan a la joven que quiere salvar (Jodie Foster). Aquí es crucial la dimesión implícitamente suicida de su passe a l'acte: cuando Travis se prepara para el ataque, se dirige a su propia imagen en el espejo con un agresivo y condescendiente: "¿me estás hablando a mi?".

Como en una ilustración de la noción lacaniana del "estadio del espejo", la agresión se dirige contra uno mismo, a la propia imagen especular del sujeto. Esta dimensión suicida emerge al final de la refriega, cuando Travis, herido de gravedad e inclinado hacia la pared, simula con el índice de su mano derecha un arma dirigida a la frente y la dispara burlonamente como diciendo "el objeto real de mi rabia era yo mismo".

La paradoja de Travis es que se percibe a sí mismo como parte de la basura degenerada de la vida de la ciudad que quiere erradicar, de modo que, como Brecht expresó acerca de la violencia revolucionaria en "La medida", quiere ser la última mancha tras cuya limpieza la habitación quedará limpia.

(Slavoj Zizek, Sobre la violencia, seis reflexiones marginales)

Labels:

Wednesday, October 28, 2009

A buenas horas...


Más vale darse cuenta tarde que nunca...

Labels: