Micronesia en el Cerebelo

Rock, cine, comics, ciencia ficción, cervezologia y sueños rotos.

Friday, January 14, 2011

Rechacen imitaciones


No puedo entrar a valorar el estreno de Shameless (USA) porque sencillamente me niego verla. No se trata ya de los nefandos precedentes (IT crowd el piloto, o en menos medida la descafeinada The office). Sino que Shameless es una serie cuyo núcleo duro, encanto, médula espinal es su carácter british.

Dickensiana, irónica, mugrienta, una oda a los working class heroes desde la naturalidad, sin la superioridad moral que en fondo se respira en el retrato típico de los rednecks americanos que pululan por ahí. Por eso Shameless USA solo puede aspirar a ser un producto tipo My name is Earl (que es digno, pero esquemático, muy sitcom).

Shameless no es sitcom, no es un producto blando. No sé muy bien lo que es, y me abstendré muy mucho de llamarlo "comedia social" dada la opinión (mala) que tengo del (mal) llamado cine social, que vengo escupiendo por el blog de Alex. Habla de las clases populares con humor, pero a pesar de su lenguaje en ocasiones paródico, o a pesar en otras ocasiones de sus deudas con soap operas tipo Coronation st, lo que hace es construir un universo propio poblado de grandes personajes. Me temo que el único tema en el que el puritanismo americano cederá es en el tema sexual, algo que los canales de cable como Showtime ya han roto como tabú.

El ambiente surreal, pero no ridiculizado, ni mirado desde una posición superior, de los barrios ingleses es imposible de clonar. No solo por su espíritu pleno de especificidad british. Sino por la sensibilidad con que se aborda.

El esfuerzo puede resultar tan fútil como construir una réplica a tamaño real del Big Ben en pleno desierto de Arizona.

El hecho es que los americanos ya tienen sus propios shows costumbristas, delirantes, incorrectos, su propia vía de irónica mirada a la vida americana real: Bajo el disfraz del dibujo animado late esa pulsión, enmascarada. Bajo el delirio, el exceso, la metarrefencia pop y el mal gusto.

Hay más América de verdad en Family Guy que en el invernadero inverosímil de My name is Earl. Porque eso es lo que temo de Shameless USA, que se queden con los arquetipos rednecks, los conviertan en comedia blanda, les extraigan su parte de calle y de verdad, y los abandonen en un plató de Friends, con pinceladas de incorrección adaptadas al paladar acomodado.

El acoholismo, la dejadez, la falta de horizontes se reservan para los shows serios o policiales. La comedia allá en USA en ocasiones parece un poco flor de invernáculo. Puede ser muy hermosa, pero a la vez muy débil.

4 comments:

Paolo2000 said...

"El esfuerzo puede resultar tan fútil como construir una réplica a tamaño real del Big Ben en pleno desierto de Arizona."

Que frase tanto en sentido metafórico como literal !!!

Tengo pendiente en un estante la primera temporada de "Shameless UK" , de este mes no pasa...

PS: Ni que decir tiene que discrepo con su desdén hacia "The Office USA"...

Alex said...

No he visto aún "Shameless", pero he leído sobre la literalidad (ajustada) de su traslación a los States. Tu crónica es excelente y en ella se incluyen muchas de mis opiniones. "Family Guy", per example, me parece el gran fresco de la América de principios del siglo XXI, a pesar de sus confesados y conscientes excesos. "Me Llamo Earl" es un cuento de hadas protagonizado por basura blanca que alcanza plenamente sus objetivos que nunca son, por supuesto, cercanos a la crítica social. Un retrato, más o menos fidedigno (dentro de los límites que se autoimpone) de los personajes que pueblan los centros comerciales y los establecimientos de comida rápida.

En cuanto a la versión yankee de "The Office", me gusta en dosis no saturadas. Vería con placer un maratón de la versión inglesa, pero no soportaría dos episodios seguidos de su versión americana.

Mycroft said...

Es que dónde ricky gervais, hoy tan en boca de todos por su incorrección política, pone el dedo en la llaga, hace sangre, office USA es un Luz de luna en la oficina. Y eso en la versión british no es lo importante.

En cuanto a shameless uk, las dosis de autenticidad, de calle, son enormes y difícilmente trasladables a la tv americana.

De my name is earl, la verdad, pienso cada vez peor.

Alex said...

Los problemas de la Shameless americana vienen exactamente por la imposibilidad de plasmar un ambiente social que en el corta y pega literal que es la serie, queda impostado si se posee la experiencia de la original. Es la diferencia entre retratar ese ambiente mugriento que comentas y el copiarlo. Lo de siempre, vamos, gente guapa haciendo de fea o gastarse un buen dineral en producción para hacer parecer que una casa es un desastre.

Y luego están los detalles que empeoran todo, claro. En el primer episodio ya no muestran a unos Gallagher que no llegan a final de mes, no tienen dinero para arreglar la lavadora... pero que en su salón tienen una tele de plasma impresionante. Y en el siguiente episodio, tras hacernos saber que no pueden permitirse pagar una tostadora nueva... aparece Debbie mostrando a cámara un reluciente Sony VAIO (la pobreza, según Hollywood, debe ser no tener un MAC, supongo).

Pero al menos, por ahora, no parece que haya claudicado mucho en sus señas de identidad. Shameless USA sigue siendo un retrato desde dentro de la clase trabajadora, esa que está orgullosa de dónde viene y que no pide perdón por ello. Por ahora, claro, veremos que tienen preparado para el futuro.

Pero bueno, al final la conclusión es parecida. ¿Para que ver (y esperar semana tras semana) una copia sin alma cuando tienes a tu disposición ocho temporadas del verdadero relato?