Micronesia en el Cerebelo

Rock, cine, comics, ciencia ficción, cervezologia y sueños rotos.

Saturday, February 25, 2006

Luchando contra la depresión Primera parte: Cuando la diversión también es destrucción


Me estoy gastando el dinero que tengo y el que no tengo en vivir rápido y dejar un bonito cadáver...
Últimamente creo que la clave esta en no tener tiempo de mirarse al espejo...entre semana estudiar o algo parecido, estertóres de una estéril vida académica...
El fin de semana sesión de cine...el cine es más real que la vida.
El fin de semana sesión de descontrol, de estupidez calculada y disfrutada, planificada y regada con bourbon...si consigues beber lo suficiente los problemas no desparecen, pero despareces tú...
Más datos en el Love Team diario de resacas y de desamores...Para mi propio asombro el Love Team ha crecido, se ha gestado en mi barriga y ha salido cual monstruo de la peli Alien...se ha convertido en mi ideología, filosofía, en mi club de la lucha autodestructivo...
Porque el espejo rara vez nos devuelve una imagen satisfactoria de nosotros mismos...
Todo esto no es más que mierda autocomplaciente...es lastimoso...pero no lo puedo evitar me siento como Jack Palance viajando en el tiempo a través de un agujero de gusano...lo cual es una manera estúpida de expresar mi estado de ánimo...
Jacques Brel lo hace mejor, así que le robaré las palabras:

Amigo llena mi vaso
uno más y me voy
uno más y me marcho
canto y estoy alegre
pero me duele ser yo mismo
Amigo llena mi vaso
Amigo llena mi vaso

Bebamos a tu salud
tú que sabes decir tan bien
que todo puede arreglarse
que ella va a volver
tanto peor si eres un mentiroso
tabernero sin ternura
estaré borracho en una hora
estaré sin tristeza

Bebamos a la salud
de los amigos y de las risas
que volveré a encontrar
que volverán a mi
tanto peor si estos señores
me dejan en tierra
estaré borracho en una hora
estaré sin cólera

Amigo llena mi vaso
uno más y me voy
uno más y me marcho
canto y estoy alegre
pero me duele ser yo mismo
Amigo llena mi vaso
Amigo llena mi vaso

Bebamos a mi salud
que se beba conmigo
que se venga a bailar
que se comparta mi alegría
tanto peor si los bailarines
me dejan bajo la luna
estaré borracho en una hora
estaré sin rencor

Bebamos a la salud de las muchachas
que me quedan por amar
bebamos por las chicas
que voy a hacer llorar
y tanto peor para las flores
que ellas me rechazarán
estaré borracho en una hora
estaré sin pasión


Amigo llena mi vaso
uno más y me voy
uno más y me marcho
canto y estoy alegre
pero me duele ser yo mismo
Amigo llena mi vaso
Amigo llena mi vaso
bebamos por la puta
que me ha estrujado el corazón
bebamos por toda la pena
bebamos por el llanto a chorros
y tanto peor para las lágrimas
que me llueven esta noche
estaré borracho en una hora
estaré sin memoria

Bebamos noche tras noche
ya que seré demasiado feo
para la más insignificante Silvia
para el menor pesar
bebamos que ya es hora
bebamos nada más que por beber
estaré bien en una hora
estaré sin esperanza

Amigo llena mi vaso
uno más y me voy
uno más y me marcho
canto y estoy alegre
todo se arregla ya
Amigo llena mi vaso
Amigo llena mi vaso

6 comments:

Anonymous said...

"Blogs are the way the world learns geography."

-- Samarra Semanczyk (1984-)

gabriel said...

gracias. gracias en serio. hay veces que uno no puede describir su estado y necesita de cosas como esta para sentirse un poco menos alienado de si mismo.
hoy día, que estoy en una ciénaga, me tiraste una cuerda y me hiciste dar unos pasos...

edharris said...

Vamos, que estás de resaca de la vida... bueno, siempre hay momento peores, imagínate estos mismos pensamientos pero dentro de la fiesta. Seguro que te darían ganas de llorar.

¿Cuál es la peli de Palance?

Miss Kubelik said...

Saca la mierda a pasear, no hay otra solución. A veces es mejor sentirse vacío que lleno de ella.

Un beso enorme.

藤原 弓美 said...

... el cine es más real que la vida...

Mycroft said...

No recuerdo la peli de Palance...lo saqué de una web de "bad movies".
La fotografía es verdad, y el cine es una verdad 24 veces por segundo, decía aquel pretencioso director francés...